jueves, 12 de abril de 2012

"Kluber & Kluber", de Julia Otxoa








KLUBER AND KLUBER

Julia Otxoa


            Z sentía intensos deseos de cortar amarras con todo, especialmente con aquel sentimiento de culpabilidad que aparecía siempre acompañando a este deseo. Pensar, aunque solo fuera durante unos breves segundos en la posibilidad de cambiar su vida, en hacer lo que quería hacer, aunque ello significara dejar su trabajo en la oficina del  señor Kluber.

            Y lo que realmente deseaba hacer todas las mañanas desde hacía 30 años era pasear sin prisas, vagabundear, perderse tranquilo en sus ensoñaciones por los jardines que bordeaban el río, sintiendo pasar a su lado la dinámica de la ciudad, los carteros con sus bicicletas, los carritos de los panaderos, los músicos callejeros

            Todo esto pensaba mientras se dirigía hacia su trabajo y retrocedía de pronto como siempre y se desviaba hacia la Avenida Salvara que desemboca en el río, para arrepentirse, rectificar y desandar sus pasos, dirigiéndose de nuevo hacia la oficina, para entrar y sentarse totalmente derrotado en su mesa repleta de carpetas, folios y libros de contabilidad y escribir hasta las tres de la tarde largas cartas a los clientes del señor Kluber exigiéndoles el pago de sus deudas a la mayor brevedad  posible dada la precaria situación económica por la que estaba atravesando la empresa Kluber and Kluber, especializada en la gestión de todo tipo de asuntos relacionados con la herencia de personas desaparecidas. 











1 comentario:

Julia Otxoa dijo...

Me ha dado una gran alegría encontrar al Toro de Barro aquí con sus narrativas y mi microrrelato, no sabía de vuestra página, enhorabuena,y un cordial saludo
Julia Otxoa
www.juliaotxoa.net